lunes, 3 de noviembre de 2008

Caso, orígenes heráldicos

Solar primigenio del apellido CASO

Casa de La Torre, oculta por los árboles






Armas de Caso. Copiamos de Armas y Linajes de Asturias, de Tirso de Avilés (siglo XVI).Los de este linage y apellido de Caso son buenos hidalgos y mui antiguos en Asturias. Las armas antiguas de Caso son una cruz blanca de hierro vana (es hueca) de color de sangre el hueco de ella, y el campo del escudo de plata, y por orla unas puntas, a manera de dentellones color sanguíneo, campo de oro con apartamiento de los metales, y la cruz es como ni más ni menos la pintan los Martínez de Oviedo. Su blasón de estas pri­meras armas es que estando el rey Don Pelayo en Cobadonga cercada por los moros, un tal de este apellido vió esta dicha cruz blanca en el hueco colorado, en el cielo; el qual entendien­do ser buena señal para la victoria, confortó y consoló al dicho infante, que estaba mui afligido, y le dixo que mirase aquel caso, que estaba y havia aparecido en el cielo; el qual infante dixo, que por tal caso fuesen sus armas la dicha cruz y así se intitulasen los de su linage después. Por discurso de tiem­po pintan los de esteAñadir imagen apellido y linage un toro blanco en campo verde. El blasón de estas segundas armas no se sabe por que causa se pintan, más de que se entiende, que ansí como los toros son bravos de naturaleza, ansi en las guerras que se hallaron los de este apellido en tiempo del infante Pelayo, fueron valien­tes y ferozes como toros, y ansi pintaron por armas el dicho toro.De este linage y apellido huvo mui principales hombres en tiempos antiguos, y especialmente un Nuño Pérez de Caso, padre de Dn. Gonzalo Martínez de Oviedo, maestre de Alcántara; y el conde Don Suero de Caso, que fué uno de los seis juezes que juzgaron la causa entre los Condes de Carrión y el Cid Rui Díaz; y un Pedro Alvarez de Caso, comendador de Cabeza el Buey, de la orden de Alcántara; y en estos nuestros tiempos hai también cavalleros mui principales de este apellido. Y las armas me pa­rece se pueden y deven pintar las unas y las otras como están aquí, y el blasón es el siguiente:Quando Pelayo vencióEn Cobadonga excelente,A la sarracena gente,El milagro acaeció,Que ya a todos es patente.Y es que un fuerte cavallero,Vió en el cielo señalada,Una cruz blanca y colorada,Y vana de un hierro entero,Mui ricamente esmaltada.Al Rey dixo el cavallero,Mirase bien aquel caso,Pues en tan dichoso paso,El vencería severo,Al morismo pueblo escaso.Saliendo el Rey con victoria,Llamó al cavallero esforzado,Por tal caso le ha mandado,Traiga la cruz en memoria,De un caso tan señalado.También por orla pusieseDe sangre algunos punzones,Y en campo de oro dentellonesY el otro plateado fuere,Sus armas y sus luzones,Por ser fuerte y animoso,En verde campo pintado,Trae también todo airado,Por tal caso generoso,Al caso tiene illustrado.El apellido Caso aparece con bastante frecuencia en las relaciones de procuradores en las Juntas Generales del Principado de Asturias, pero no remite a un solar sino a cuatro distintos:1.- Los Caso cuyo patrimonio se incorpora a la Casa de los Condes de la Vega del Sella, de poca relevancia en las Juntas.2.- Los Caso de la Casa de la Trapiella, linaje que se fusiona a fines del XVII con los Alvarez de las Asturias. Bien representados en Juntas. Así, Diego de Caso, como Alférez Mayor del Concejo de Caso, representa a este concejo, con los de Piloña y Ponga, de 1598 a 1620. Su hijo Gaspar de Caso, representa a Caso, Laviana y Piloña de 1628 a 1672. Y el hijo de Gaspar y nieto de Diego, Diego Francisco de Caso, Alférez de Piloña, con poderes de Nava (en 1686) y de Caso (en 1692). Diego Francisco enlazó con la heredera de los condes de Nava.3.- Los Caso de Sorribas, que en la primera mitad del siglo XVII se incorporan al linaje de los condes de Marcel de Peñalba. Destaca en las juntas Tomás de Caso, en la primera mitad del XVII. Acudía con poderes de Amieva, Caso, coto de Cazo, Colunga, Parres, Ponga y Piloña. El Partido de Llanes le nombró como su diputado y procurador general en varias ocasiones de 1605 a 1627. Siguió distinguiéndose su hijo, Juan de Caso, que participó en Juntas de 1632 a 1652 con poderes de Amieva, Cazo, Parres, Ponga y Piloña. Le siguió, ya con muy poca actividad, Baltasar de Caso, con poderes de Caso y Piloña de 1689 a 1698.4.- Los Caso y Orlé, del solar y coto de Orlé (en Caso), con poca presencia y significado salvo en la etapa 1700 a 1727, durante la cual destacó el procurador Felipe de Caso.============================================================================================================================La primera casa solar del apellido Caso estuvo situada en la feligresía de Campo de Caso (Asturias), de donde tomó el nombre.Fue su progenitor Suero Jiménez, al que se cita en el apartado X de los que siguen:I.- Andeca, último Duque de Cantabria, antes de la pérdida de España, que murió el año 714 en la batalla del río Guadalete, tuvo diferentes hijos, de los cuales fué unoII.- Gimeno Andeca, este tuvo por hijos a Garci Jiménez, que fue el primero que acaudilló gentes de Sobrarbe y Navarra, y se tituló rey de aquellas montañas, y aIII.- Vela Jiménez, que vivió en el reinado de D. Alonso I, llamado el Católico; y habiendo este monarca extendido sus conquistas hasta la provincia de Alava encomendó el gobierno de ella y de su frontera, como en Tenencia, al Conde Vela Jiménez, por ser de sangre tan ilustre, como pondera la crónica de D. Alonso VII, y su filiación, que consta de las memorias antiguas del convento de Oña. Dejó Vela Jiménez por hijo y sucesor aIV.- Frolas Vela, cuya filiación acreditan dichas memorias de Oña, y parece que vivió en tiempo del Rey D. Alonso el Casto; este tuvo por hijo aV.- Jimeno Frolas, que vivió en tiempo de los Reyes D. Ramiro I y D. Ordoño I, según las mismas memorias, y fue su hijoVI.- Vela Jiménez, que volvió a tener el gobierno de Alava en tiempo del Rey D. Alonso III, llamado el Magno, cerca del año 900, como consta de historias a instrumentos de aquellos tiempos. El Cronicón Emilianense en las últimas cláusulas dice: "Entonces Vela Jiménez era Conde de Alava". Tuvo diferentes hijos, entre los cuales se halla Munio Vigilio de Vela que sucedió a su padre en el gobierno de Alava, yVII.- Jimeno Vela, que fue Rico-home del Rey D. Ordoño II, como consta de una donación hecha a la Santa Iglesia de Oviedo en la era de 960, que es año 922; casó con doña Galinda Bernardo, hija del celebrado Bernardo del Carpio y de su mujer Madama Galinda, hija del Conde Alardos de Lere, caballero de la más ilustre nobleza de Francia. De esta unión fué hijoVIII.- Bernardo Jiménez, Rico-home y Conde de León. Las sucesiones poco seguras y fundadas que se han escrito de este Conde nos obliga a omitirlas por espacio de más de cien años que pasaron desde él hasta los tiempos en que reinaba D. Alonso VI, que es desde cuando tenemos luces más claras de las sucesiones de esta familia, comenzando porIX.- Jimeno Bernardo, a quien llamaron de Caso por tener su hacienda y habitación en el campo de Caso, solar antiguo de esta familia, tronco indubitable de la varonía de esta casa. Fué Rico-home del Rey D. Alonso VI y de su hija la Reina doña Urraca, y cuando esta princesa tuvo diferencias con su segundo marido el Rey D. Alonso de Aragón, siguió Jimeno Bernardo la facción del Rey y asistía en su corte, como se evidencia de un privilegio que de este monarca tenía el Monasterio de Nájera, su fecha del año 1117. De este caballero fueron hijos D. Suero, que sigue, y Gutierre Bernardo, que fue Rico - hombre del Rey D. Alonso VII, en cuya crónica tiene bastantes memorias.X.- D. Suero Jiménez, a quien también llamaron de Caso por la posesión del solar de ese nombre, cerca del río Nalón en Asturias, y fue Rico - hombre y Conde muy celebrado en los tiempos de la Reina doña Urraca y de su hijo el Emperador D. Alonso el VII como uno de los supuestos jueces entre el Cid Rodrigo Díaz y sus yernos los Condes de Carrión, sobre aquellas abultadas contiendas que refiere la historia general, por el desprecio que estos hicieron de las hijas del Cid. Fueron sus hijos1.- Pedro Bernardo Jiménez, que es por quien continuó la línea y varonía que formó la gran casa de Quirós (pulsar).2.- Bernardo Jiménez de Caso, que sigue.XI.- Bernardo Jiménez de Caso, que gozó la dignidad de Rico - home y es tronco y ascendiente de los de la familia de Caso en Asturias, que se halla muy propagado en diferentes ilustres ramas, las cuales constituyeron distintos nobilísimos solares, siendo de tanta antigüedad el primitivo de esta denominación o apellido de Caso, que afirma el nobiliario de la casa de Asturias, que halla en los años muy convecinos al Sr. Rey D. Pelayo el apellido de Caso en Asturias, en el distrito de Cangas de Onís. De Bernardo Jiménez de Caso, que fue heredado en este solar, fue hijoXII.- Diego Bernardo de Caso, padre deXIII.- Alvar Díaz de Caso, señor de esta casa, a quien el Rey D. Alonso IX de León dio en encomienda los concejos de Caso y Siero, y tiene memoria en la era de 1226, que es año 1188, en una donación que dicho Rey D. Alonso hizo a favor de D. Pedro García de Orley de los derechos y pertenencias de el lugar de Orley, la cual confirmó Alvar Díaz de Caso, como Rico - home; y fue casado este caballero con doña Teresa Pérez Girón, hija de D. Pedro Ruiz Girón y de su mujer doña Teresa Pérez Venegas. Dice la historia de Asturias que D. Alvar Díaz de Caso se halló en la batalla de las Navas de Tolosa el año 1212. Sus descendientes continuaron en la posesión del antiguo solar de Caso, en el campo que llaman de Caso, y poseyeron el señorío de Orley y otros muchos bienes, habiendo de ellos ilustres memorias en todos tiempos: después se dividieron en varias ramas, constituyendo en los lugares de su habitación solares secundarios de este apellido y familia, y pretendiendo todos pertenecerles el primitivo solar del campo de Caso, de que fué D. Fray Andrés de Caso, religioso dominico, Prior del convento de Atocha de Madrid, que fue electo Arzobispo del nuevo reino de Granada, y sin tomar posesión pasó de Obispo al reino de León. Una de tales ramas se halla incorporada en la casa de los Condes de la Vega de Sella, su apellido Duque de Estrada, de la que fue poseedor en 1760 D. Pedro Duque de Estrada, cuarto Conde de la Vega de Sella, porque su sexto abuelo D. Fernando de Estrada, Señor de esta casa, casó con doña María de Caso y Nava, hija y heredera de Gonzalo Fernández de Caso y de su mujer doña María de Nava.============================================================================================================================Caso; los de la Trapiella.Otra rama de los antedichos fundó la casa que llaman de la Trapiella, de la que fue señorI.- Diego de Caso, Señor de la casa de Caso de la Trapiella, que casó con Catalina Bernaldo de Quirós y fue padre de1.- Gaspar de Caso, que sigue.2.- Alonso de Caso, cuya sucesión se apellidó Alonso de Caso, de los que trataremos abajo, con datos tomados de otras fuentes.II.- Gaspar de Caso y Bernaldo de Quirós fue señor de la casa de la Trapiella, Caballero de la Orden de Santiago, esposo de Isabel de la Estrada y padre deIII.- Diego Francisco de Caso y Estrada, señor de dicha casa, que casó con Bernarda Alvarez de las Asturias y fue padre deIV.- Gaspar de Caso Alvarez de las Asturias, Conde de Nava, que en fines del siglo XVIII tenía la posesión de la casa de la Trapiella.============================================================================================================================Caso; los de Sorribas.Otra rama de Caso hizo el solar llamado de Sorribas, que recayó de la siguiente manera en los condes de Peñalva:I.- Juan de Caso y su esposa Toribia de Nava (hija de la casa de Olloniego), señores de la casa de Caso de Sorribas, fueron padres deII.- Tomás de Caso de Nava, señor de dicha casa, que casó con María Cienfuegos y fue padre deIII.- Baltasar de Caso Cienfuegos, señor de dicha casa, Caballero de Santiago. Casó con Manuela Navarrete. Padres deIV.- Baltasar de Caso Navarrete, caballero de Santiago. Casó con Francisca Josefa Mógica. Padres deV.- Ana Manuela de Caso Mógica, condesa viuda de Peñalva, Señora que era en 1760 de la casa de los Caso de Sorbías, y madre deVI.- Baltasar de Cienfuegos y Caso, conde de Peñalva a finales del siglo XVIII, y en cuya descendencia continuó la casa de Sorribas.============================================================================================================================Coto; los de Orlé.Otra rama de Caso conservó con el apellido y varonía de Caso la posesión del primitivo solar y coto de Orlé:I.- Baltasar de Hevia Caso y Orlé, Señor a finales del siglo XVIII del primitivo solar y coto de Orlé, que vivía en el lugar de Conceyero, del concejo de Villaviciosa, y fue padre deII.- José de Hevia Caso y Orlé, que casó con la hija de los Condes de Mansilla. Con sucesión.También descendió de esta línea:I.- Francisco Vigil Caso Orlé que casando con doña Mariana Pacheco Samaniego tuvo a1.- Jacinto.2.- Leonor Vigil de Caso Orlé.3.- Mariana que casó en esta Corte con D. Juan Angel Sarralde, primer Teniente de Guardias Españolas.Igualmente descendió de esta misma líneaI.- Felipe de Caso Orlé, que casó en la ciudad de Oviedo con Josefa Menéndez Valdés, y los dos dejaron dilatada sucesión, siendo de ésta1.- Felipe de Caso Orlé y Valdés, el primogénito, que sirvió a S. M. con el empleo de Teniente de Capitán de Dragones.2.- Catalina de Caso Orlé y Valdés, que casó en Madrid con Miguel de Cuadros, caballero de la orden de Santiago, Ayuda de Cámara del Rey, e hijo de D. Vicente de Cuadros, Secretario del Consejo de la Ordenes, y nieto de D. Juan Cuadros, Secretario del Consejo de Cruzada.============================================================================================================================Los Alonso de Caso.Tomamos de líneas arriba, de los Caso de la Trapiella:I.- Diego de Caso, que casó con Catalina Bernaldo de Quirós y fue padre de1.- Gaspar de Caso y Bernaldo de Quirós, de cuya descendencia ya hemos tratado arriba.2.- Alonso de Caso y Bernaldo de Quirós, que sigue ahora.II.- Alonso de Caso y Bernaldo de Quirós casó con María Valdés. Padres deIII.- Juan Alonso de Caso Valdés, primero que usó el patronímico Alonso, tomándolo del nombre de su padre y uniéndolo a su apellido Caso. Casó con Justa Alvarez. Padres deIV.- Antonio Alonso de Caso y Alvarez, que casó el 29-I-1719 en San Martín de Lorío, concejo de Laviana, en Asturias, con Francisca Suárez Fernández. Padres de1.- Domingo Alonso de Caso y Suárez, que sigue.2.- José Alonso de Caso y Suárez.3.- Fernando Alonso de Caso y Suárez.4.- Antonio Alonso de Caso y Suárez.V.- Domingo Alonso de Caso y Suárez, casó en San Martín de Lorío el 8-I-1752 con María García Morán. Padres de1.- José Alonso de Caso y García, que sigue.2.- Manuel Alonso de Caso y García.3.- Bernardo Alonso de Caso y García.VI.- José Alonso de Caso y García, bautizado en Lorío el 7-I-1771, casó con María Gertrudis Artidiello y Pruneda, nacida el 9 de Abril de 1770 en San Juan de Berbio (hija de Juan Antonio Artidiello y Josefa Pruneda, que habían casado en dicho San Juan de Berbio el 12-V-1761; nieta paterna de de Manuel Artidiello y Catalina Sánchez; nieta materna de Pedro Pruneda y de María Cipriana Blanco; todos ellos conocidos hijosdalgo notorios de sangre, descendientes de las casas solares de sus apellidos, y cristianos viejos limpios de toda mancha, sin tacha que les imposibilite del goce de su antigua nobleza). José Alonso de Caso y María Gertrudis fueron padres de nueve hijos, de los que fue quintoVII.- Francisco Alonso de Caso y Artidiello, nacido el 3-V-1806 en Muñera, lugar de San Martín de Lorío (Laviana, Asturias). Pasó en 1823 a Sevilla, donde casó en 1847 con María Ignacia Martínez de la Madrid y Leca, natural de la ciudad de Méjico, donde nació el 12 de Junio de 1820, siendo bautizada en la metropolitana de aquella capital; hija de Diego Martínez de Movellán, Capitán del regimiento urbano de comercio de aquella ciudad, y natural del pueblo de Lerones en Cantabria, y de María Josefa Leca Fernández Munilla, natural de la ciudad de Méjico; nieta por línea paterna de Pablo Martínez de la Madrid y doña Francisca Movellán, y por línea materna de Antonio Leca, Regidor que fué en la antedicha ciudad, y de María Ventura Fernández Munilla, todos de calificada nobleza. Murió María Ignacia Martínez de la Madrid en Sevilla el año 1856. Francisco Alonso de Caso fue en Sevilla Regidor del Ayuntamiento.Francisco Alonso de Caso y Artidiello hizo información de su nobleza en el año 1862. El documento consecuente puede verse en la página web http://garcia-junco.iespana.es/garcia-junco/nobleza.htmFrancisco y María Ignacia fueron padres de1.- María de la Cinta Alonso de Caso Martínez (Sevilla, 4-II-1848; b. Catedral).2.- María del Reposo Alonso de Caso Martínez (Sevilla, 18-I-1853 ó 1855; b. Catedral).3.- Ignacio Alonso de Caso Martínez (Sevilla, 27-II-1856; b. Catedral).Todos los Alonso de Caso citados eran hijosdalgo notorios, como consta en los padrones del concejo de Laviana de los años 1730 a 1787.Fuentes:“Elite y Poder. La Junta General del Principado de Asturias; 1594 a 1808”, de Alfonso Menéndez González.“Armas y Linajes de Asturias”, de Tirso de Avilés (siglo XVI).Diccionario genealógico de García Carraffa.Diccionario genealógico de Mogrobejo.

La crisis que nos azota

Aunque no tenga mucho que ver con el título del blog ni su contenido, no he podido resistirme a mandar este enlace http://www.dailymotion.com/video/x684wa_the-last-laugh-george-parr-subprime_fun, donde en un video con el mas fino y mordaz humor inglés nos explican el porqué estan las cosas como están. No dejar de verlo.

Y como si de una premonición se tratase, el mas honesto y sincero de nuestros escritores (para mí) ya lo vaticinó hace 10 años.
LOS AMOS DEL MUNDO
Arturo Pérez-Reverte
(Artículo del escritor español Arturo Pérez-Reverte, publicado en 'El Semanal' el 15 de noviembre de 1998)
Usted no lo sabe, pero depende de ellos. Usted no los conoce ni se los cruzará en su vida, pero esos hijos de la gran puta tienen en las manos, en la agenda electrónica, en la tecla intro del computador, su futuro y el de sus hijos.
Usted no sabe qué cara tienen, pero son ellos quienes lo van a mandar al paro en nombre de un tres punto siete, o un índice de probabilidad del cero coma cero cuatro.
Usted no tiene nada que ver con esos fulanos porque es empleado de una ferretería o cajera de Pryca, y ellos estudiaron en Harvard e hicieron un máster en Tokio, o al revés, van por las mañanas a la Bolsa de Madrid o a la de Wall Street, y dicen en inglés cosas como long-term capital management, y hablan de fondos de alto riesgo, de acuerdos multilaterales de inversión y de neoliberalismo económico salvaje, como quien comenta el partido del domingo.
Usted no los conoce ni en pintura, pero esos conductores suicidas que circulan a doscientos por hora en un furgón cargado de dinero van a atropellarlo el día menos pensado, y ni siquiera le quedará el consuelo de ir en la silla de ruedas con una recortada a volarles los huevos, porque no tienen rostro público, pese a ser reputados analistas, tiburones de las finanzas, prestigiosos expertos en el dinero de otros. Tan expertos que siempre terminan por hacerlo suyo. Porque siempre ganan ellos, cuando ganan; y nunca pierden ellos, cuando pierden.
No crean riqueza, sino que especulan. Lanzan al mundo combinaciones fastuosas de economía financiera que nada tienen que ver con la economía productiva. Alzan castillos de naipes y los garantizan con espejismos y con humo, y los poderosos de la Tierra pierden el culo por darles coba y subirse al carro.
Esto no puede fallar, dicen. Aquí nadie va a perder. El riesgo es mínimo. Los avalan premios Nóbel de Economía, periodistas financieros de prestigio, grupos internacionales con siglas de reconocida solvencia.
Y entonces el presidente del banco transeuropeo tal, y el presidente de la unión de bancos helvéticos, y el capitoste del banco latinoamericano, y el consorcio euroasiático, y la madre que los parió a todos, se embarcan con alegría en la aventura, meten viruta por un tubo, y luego se sientan a esperar ese pelotazo que los va a forrar aún más a todos ellos y a sus representados.
Y en cuanto sale bien la primera operación ya están arriesgando más en la segunda, que el chollo es el chollo, e intereses de un tropecientos por ciento no se encuentran todos los días. Y aunque ese espejismo especulador nada tiene que ver con la economía real, con la vida de cada día de la gente en la calle, todo es euforia, y palmaditas en la espalda, y hasta entidades bancarias oficiales comprometen sus reservas de divisas. Y esto, señores, es Jauja.
Y de pronto resulta que no. De pronto resulta que el invento tenía sus fallos, y que lo de alto riesgo no era una frase sino exactamente eso: alto riesgo de verdad.
Y entonces todo el tinglado se va a tomar por el saco. Y esos fondos especiales, peligrosos, que cada vez tienen más peso en la economía mundial, muestran su lado negro. Y entonces, ¡oh, prodigio!, mientras que los beneficios eran para los tiburones que controlaban el cotarro y para los que especulaban con dinero de otros, resulta que las pérdidas, no.
Las pérdidas, el mordisco financiero, el pago de los errores de esos pijolandios que juegan con la economía internacional como si jugaran al Monopoly, recaen directamente sobre las espaldas de todos nosotros.
Entonces resulta que mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos, y las pérdidas hay que socializarlas, acudiendo con medidas de emergencia y con fondos de salvación para evitar efectos dominó y chichis de la Bernarda.. Y esa solidaridad, imprescindible para salvar la estabilidad mundial, la paga con su pellejo, con sus ahorros, y a veces con su puesto de trabajo, Mariano Pérez Sánchez, de profesión empleado de comercio, y los millones de infelices Marianos que a lo largo y ancho del mundo se levantan cada día a las seis de la mañana para ganarse la vida.
Eso es lo que viene, me temo. Nadie perdonará un duro de la deuda externa de países pobres, pero nunca faltarán fondos para tapar agujeros de especuladores y canallas que juegan a la ruleta rusa en cabeza ajena.
Así que podemos ir amarrándonos los machos. Ése es el panorama que los amos de la economía mundial nos deparan, con el cuento de tanto neoliberalismo económico y tanta mierda, de tanta especulación y de tanta poca vergüenza.

jueves, 23 de octubre de 2008

Mi guelu, Manolín de Valquemau






Hago aquí una breve reseña de un personaje que dejó en mi infancia primero, y en mi juventud algo mas tarde, la fuerza arrolladora de una personalidad carismática, con un protagonismo en el concejo de Caso y a veces en lugares bastante más alejados como La Argentina, que al dia de hoy todavía se le sigue recordando como prototipo de casín, y de personaje que fue precursor, y esta reseña periodística hago mención de ella a propósito, porque desde algunos lugares de Asturias, primero con la boca pequeña, y luego con más osadia, llegan a afirmar que no se quien ó en el su pueblo fulanito de tal (" omito el nombre "), fué el que primero asó el cordero a la estaca en esta región. Pues bién , este artículo publicado por La Nueva España con motivo de un homenaje que le hicieron en su tierra y escrito por el corresponsal Julio de Rioseco, creo que va a despejar cualquier duda si la hubiera. El Primer asado de cordero a la ESTACA en Asturias, se hizo en Caleao 1923, por mi guelu, Manolín.

Homenaje a Manolín de Valquemau
primer asador a la estaca de Asturias
" Esta modalidad la trajo de Argentina en 1923 "
El pasado domingo, en el bello marco paisajistico de un alto prado de las cercanias del pueblo de La Felguerina, se celebró un cariñoso homenaje a Manolín de Valquemau el "rey de los asadores", en un ambiente de gran sencillez y camaraderia. Un Homenaje exento de los fastidiosos discursos, porque lo mejor que se le a podido ofrecer al primer asador de Asturias fueron sin duda las famosas canciones que sin descanso entonó un "Tordín" en plena forma y su convecino Jose Ramon Montes.
Bien es cierto que hubo un alto para que el popular cantante en nombre de la peña que lleva su nombre y organizadora del homenaje, hiciera entrega de un delicado presente con placa de plata e inscripción siguiente: "La Peña El Tordin a Manolín de Valquemau, el mejor asador del corderu. Casu 1974 ".
Cinco corderos asados primorosamente por "alumnos " de Manolín , con sidra y vino, pan de casa y boroña, mientras que un abogado asaba a la parrilla sardinas, y con el abogado, un arquitecto, un médico, un artista, un pintor , un catedrático, escritores y tambíen mineros y labradores en franca y estrecha familiaridad, unidos para rendir homenaje a un hombre que se a echo célebre por ser el primer asador de cordero a "la estaca " de Asturias.
UN POLIZÓN Y UN CORZO
Tambíen hubo dos visitantes de riguroso incógnito: un señor sin identificar que despues de hartarse de las ricas sardinas del Cantábrico y del exquisito cordero, desapareció de los invitados que llegaban al centenar, sin que hasta el momento nadie supiera si formaba parte de la peña de invitados. Resultó ser un polizón.
El otro visitante era nada menos que un hermoso corzo, que se acercó a unos 50 metros del humo y del bullicio, como queriendo sumarse al homenaje de Manolín, quizás porque este es el suegro del guarda del Coto nacional de Redes, residente en La Felguerina. Para muchos resultó un excepcional atractivo, aunque en aquel lugar es bastante frecuente verlos, al ser coto de caza.
MAS DE SESENTA AÑOS ASANDO, LO QUE NOS CONTO MANOLÍN
El se llama Manuel Calvo Calvo, cumple 86 años el 30 de Octubre, tiene 12 hijos y 14 nietos. Reside en el poblado de Valquemau, y por ello se le llama " el marqués" ó Manolín de Valquemau.
Cuando llegó de la Argentina, en donde estuvo 14 años, le dijó con cierta broma a una vecina que regresaba contento con 14 pesos. Lástima, -replicó la pariente- porque si llega a estar 100 años el capital que hubiera traido.
- ¿ Cuando asó por primera vez en Asturias, Manolín ?
- Mi primer asado " aca" fue en el año 23. Fue con motivo de la visita de un médico, sobrino mio, que venia de Alemania de ampliar estudios. Allá en La Argentina tienen mucho prestigio los medicos que estudian ó se doctoran en Alemania.
- ¿ Recuerda a cuantos lugares ó concejos fue a aprender a asar ?
- A casi toda Asturias. De momento recuerdo allá en los Picos de Europa, Sotres, Siero,Laviana,Villaviciosa, Piloña,Ribadesella,Aller, Gijón,Oviedo...
allá en los Picos asamos uno muy grande, de 15 corderos. Otro importante fue en el pueblo de Caleao, cuando vinieron los americanos del pueblo, allí eran dos novillas y cuatro corderos.
- ¿ Que ingredientes se necesitan para asar y promedio por persona ?
- El asado a " la estaca " esta degenerando bastante con picantes y especies que yo jamás usaría. Allá en La Argentina solo se emplea agua y sal, aquí lo hago con salmoria ( agua, sal, pimentón dulce, aceite y ajo ). El promedio depende mucho de los comensales, de que sean jóvenes y esten acostumbrados. Hay gente mayor que te come 1,500 kg y 2 kg, yo ya asé para americanos a razón de 3 kg por persona.
¿ Alguna anécdota ?
- Muchas, que no acabaría de contar. Había una cuadrilla de cazadores de Sotrondio ( Escandón, Emilio,Canela .... etc ) que venian todos los años a La Felguerina a comer cordero a la estaca, que recuerde 12 ó 14 años seguidos. Un día les asé 44 kg de cordero, cuando no había carretera, y por causa de una gran nevada solo lograron subir cuatro al pueblo, y tuvimos que tocar " a junta de vecinos " para aprovechar la carne.
- ¿ Que diferencia hay de un asado criollo al de acá ?
- Varia bien poco. En la Pampa aún se hace de modo más primitivo y se asan las reses grandes de vacuno con piel y todo, pero se aprovecha poca carne. En la ciudad, solo se asa con piel en alguna fiesta nacional ó en alguna celebración de un ganadero fuerte. Por lo demás en poco cambia a los que yo asé en España.
Manolín de Valquemau, no aparenta los 86 años. Tiene vigor y contesta con gran memoria a nuestras preguntas. Casi todo el día de pie, recibiendo felicitaciones y alternando con todos como en sus años mozos. Ya bien tarde nos sentamos unos momentos con él para el diálogo y tomar unos "valquemaos " de su invención juntos. El café cargado de cocina, con leche, gotas y taza mediana.
Tiene una gran afición a la canción asturiana y como "el Tordin" comenzó de nuevo a cantar, concluimos la grata conversación.
Julio de Rioseco

miércoles, 22 de octubre de 2008

Hacha prehistorica

Por nuestro amigo Evangelio Martinez de La Felguerina, fue encontrada en las inmediaciones del Retriñon ( Caleao) cerca de un " argayu " este curioso hacha prehistorica, lo que probaria asentamientos humanos en nuestro concejo miles de años atrás. Naturalmente al no ser expertos en la materia no podriamos afirmar la epoca de este material, así que lo mostramos por si alguién puede decirnos algo. Tambien se encontró una areta de bronce o ñarigón (al decir de los nativos) Estes rengleres son pa dar anuncia d'un afayu d' una arracada de bronce en Caliao (Cásu). Arracaes d'esti tipu amorciellaes, en forma de media lluna, tienen un cronoloxía muy llarga que va dende la segunda Edá del hierro, hasta dómines romanes y medievales. "Una areta, un ñarigón de los moros alcontrélo yo va diez o quince años, p' allá de la Peñá' l Castru, cuando baxábemos con un ramu, debaxu' l regueru la Fonte Tenllada, pal valle Valdefaces. Yera de bon material, como l'oru, un pocu averdosáu. Yera macizu y tenia ún debuxu a lo llargu l'areta." Contau por Juan Manuel Cálvo, de 73 años, natúra1 de Caliao (Casú). Recoyio I7 Mayo 1998

El cazaorín de Caleao


Este personaje, nacido en el año 1744 y muerto en 1817, pasó su vida en Brañafría, caserío del pueblo de La Felguerina, que en aquella época pertenecía a la parroquia de Caleao. Allí, contando él con 16 años y ella con 14, se casó con una mujer llamada Cecilia, con la que tuvo cuatro hijos, Antonia, Nicolás, casado este con Bárbara González con una hija llamada Francisca Glez, Gaspar y Teresa. En sus años como cazador dio muerte a infinidad de animales salvajes tales como corzos, rebecos, jabalíes, lobos y hasta, según cuentan por estos pueblos, 99 osos. Esa facilidad innata para el disparo llegó a los oídos del rey Carlos IV, gran amante de la caza, que hizo que le llamarán a palacio para compartir con él una cacería y poder comprobar así con sus propios ojos si la fama de este cazador asturiano era o no tan merecida. A este viaje a Madrid, llevó José González su vieja escopeta envuelta en cintos de cuero para, con ese aspecto tan poco estético, evitar que el monarca pudiese encapricharse de ella. Tras la cacería llegó la hora de recoger la caza, momento en el que el casín afirmó que todas aquellas aves que tuviesen un tiro en la cabeza, que por cierto eran la mayoría, habían caído muertas por uno de sus disparos. El Rey, no contento con tal exhibición de puntería invitó al cazador a que disparase sobre una moneda que previamente se le había colocado sobre la cabeza a un condenado a muerte. La moneda quedó destrozada de un solo disparo, sin que el tembloroso reo sufriera daño alguno y ganase con tal peripecia su libertad. Esta última anécdota circula desde hace muchos años por Caso, dándole algunas personas total veracidad, tildándola otras de simple leyenda. El rey, convencido finalmente de las valiosas cualidades del casín, tuvo a bien intentar convencerle para que se quedase con él en palacio y para ello le hizo la siguiente promesa “Pida usted tres cosas que yo le pueda dar”.
José González, que era un hombre de gran generosidad, pidió tres cosas pero ninguna para él: munición libre; concesión para el pueblo de Caleao de la propiedad de El Puerto de Contorgán, así como la explotación de sus pastos de forma exclusiva y por último y quizá la más importante; derecho a llevar los ganados casinos a pastar en el invierno a la Marina de Villaviciosa, sin pagar nada por ello y la obligación de dar siempre cobijo en las ventas y mesones a todos los que de Caso proviniesen y tuviesen necesidad de ello, esta última petición seria en todo caso un refrendo de la que concedió Juan II en 1447 al concejo casín “ para que esti non se despueble y mejor se pueble “ muchos años atrás. De estas tres concesiones reales tan solo se mantiene la segunda de ellas, al haberse revocado las otras dos, en el caso de la marina libre después de la guerra civil al parecer por negarse a pagar un pequeño tributo fiscal de escasa cuantía. Curiosamente, con la separación de la parroquia de La Felguerina de la de Caleao, ésta primera quedó sin los derechos del puerto de Contorgán, a pesar de ser uno de sus vecinos la que consiguiera tal privilegio.
Cuenta Oscar Aladro, vecino de Brañafria , en la misma casa que perteneció al cazorín, que su antepasado era un hombre analfabeto y sumamente generoso. En una ocasión, durante su estancia en Madrid al lado del rey, éste le llevó a la mejor armería de la capital para que escogiese la escopeta que quisiese de todas las que allí había. Después de un rato mirando las armas, se marchó finalmente sin comprar , al entender que no había necesidad de hacer gasto pues ninguna de las que había visto superaba la puntería conseguida con su vieja escopeta. Otro dato que apoya la generosidad mencionada anteriormente por Oscar fue el hecho de que, cuando el cazador regresó de palacio tras pasar allá aproximadamente media docena de años, fue obsequiado con un buen puñado de monedas de plata, de las cuales ninguna llegó a Brañafría, quedándose por el camino, en manos de aquellos que a José González le parecía más lo necesitaban. Al cazaorín de Caleao no se le escapaba ni un rebeco aunque tuviese que estar dos días persiguiéndolo por el monte. En una ocasión, se encontró José en Picucuervo dos osos amarrándose, y decidió esperar pacientemente a que se dieran muerte uno al otro. De esta forma, creció aún más su leyenda al conseguir dar muerte a dos osos sin disparar un solo tiro. Otra leyenda referida a él, se refiere a que estando en los montes de Caleao, abatió un oso de gran tamaño. Al no poder manejarse el solo bajó al pueblo a pedir ayuda, no sin antes cortar un trozo de la lengua del animal que guardó en el zurrón, mientras tanto otra partida de caza allerana, se encontró con el animal abatido y decidieron atribuirse la hazaña. Al llegar José González al lugar donde estaba el oso , se encontró con que este había desaparecido, siguió el rastro y cerca de Felechosa se encontró con los felices cazadores que estaban celebrando la "hazaña" y alabando al que se arrogó su muerte, hízose nuestro paisano el despistado y dio vueltas alrededor del oso, al final les preguntó si no se habían fijado en un detalle. ¿ Que detalle, José? pues este hombre era muy conocido en todos los sitios, ¿ Non vos fijastes que esti osu non tien llingua ? Sorprendidos de esta afirmación le abrieron la boca al animal y vieron que efectivamente carecía de lengua, al no saber explicar la causa lo achacaron a que igual al verse herido el propio oso se la mordió, queriendo de este modo dar por zanjada la situación un tanto embarazosa. Ante esa respuesta el cazaorín de Caleao abrió el zurrón y sacando el trozo de lengua les dijo con sorna ¿ Non será esta por casualidad la llingua quei falta al osu? quedando de esta forma descubierta la fechoría que habían realizado los cazadores coyanes, que no daban crédito a la sagacidad de José González
En el "Asturias" de Canella y Bellmunt se menciona al cazador de Caleao José González fallecido a los 83 años en su casa de Brañafría;se cuentan de él grandes hazañas,peligros y blancos excepcionales. Notable fue la hazaña cuando ganó tres onzas de oro y dos pellejos de vino,en un certamen celebrado en Villa (Langreo) siendo espectador notable don Juan de Dios Bernaldo de Quiros (padre de don Pepito); en este concurso José González se midió con las mejores escopetas de las riveras del Nalón desde Caso a Pravia. Según se recoge en la monumental obra de Canella el cazador de Caso se marchó de la Corte de Carlos IV por no avenirse a las ceremonias cinegéticas de la regia etiqueta al uso, y aunque el rey le concedió alguna prerrogativa de tipo económico,parece ser que falleció con gran estrechez y fue enterrado junto con su esposa Cecilia en el tercio medio de la Iglesia de Sta Cruz de Caleao, adornado con el hábito de San Francisco, cosa habitual en aquellos tiempos donde este santo de "la marina" tenia gran predicamento entre los casinos.
Tambien y de forma extraña no se menciona nunca en los documentos a los que tuvimos acceso el apellido Prida, y si se nombra De Luis como segundo, por lo menos en el acta testamentaria, que creemos documento fiable por ser oficial.
Actualmente se conserva en poder de Arcadio de Caleao la bolsa de cuero con las bolas las bolas de plomo que introducía en el cañón, después de llenarlo de pólvora en aquella remendada escopeta del que desconocemos su fin.

Por fin ¡ casámonos !










Hay tiempos en la vida para todo, naturalmente. Despues de mi amplia estancia vacacional en el HUCA y consiguiente puesta a punto, vi que era el momento oportuno de oficializar ( que palabra, eh) la unión que despues de tantos años llevo con Berta, asi que nos unimos de "echo" pero esta vez de forma un poco oficial, solo y lo dijimos a una mujer del ayuntamiento de Gijón que le parecio muy bien y nos regalo unos boligrafos. Para que quedase costancia y no pensaramos que lo habiamos soñado, unos amigos, Enrique y Faly nos hicieron unas "asemeyas " y luego fuimos a tomar unos vininos y cada uno para su casa ó sus queaceres. Como veís nada de parafernalias ni compromisos sociales.
Eso sí, en Bueres al dia siguiente nos tenian los amigos preparada una sorpresa, que consistió en una tarta nupcial , con muñecos y todo, y un pequeño detalle. Hubo baile y nos agradó mucho la fiesta y al dia siguiente hicimos un " pequeño viaje de novios " a la ruta del riu Mediu , en Orlé que nos presto mucho a todos.
Como veis, no falto ningun ingrediente de una boda tradicional, pero quitandole la cafeína, que es lo que hace daño.
Así que ahora ya podemos optar a las ayudas del Inserso, ó las subvenciones municipales, pues ya somos "pareja de echo " ¡ madre que emoción ".

lunes, 20 de octubre de 2008

Enganchado a la vida







Han pasado ya unos cuantos meses , ocho aproximadamente, y aquí estoy de nuevo enganchado a la vida, resistiendo lo posible para no perder ese tren para el que todavía me queda saldo en mi billete, que tiene que enseñarme esos lugares que desconozco, que le falta por mostrarme a tantas personas de las que puedo aprender aunque sea un poco, que necesito necesariamente seguir en ese largo viaje que es la vida, solo un poco más . Es curioso lo que me pasa cuando salgo de situaciones complicadas, parece como si me metiesen por las venas, aparte de las medicinas que me curan, algo que me empuja a seguir con la ilusión de realizar cosas, de sentir curiosidad por aprender , de conocer a gentes, de implicarme en tratar de que algunas cosas se vean un poco mejor, ó simplemente dedicar un poco de mi tiempo a las personas que necesitan que alguien les preste atención. Doy las gracias a todos los que de alguna forma estuvieron a mi lado en los momentos difíciles, los que con su presencia me ayudaban a ver las cosas de forma más positiva, y por supuesto a los que con su ciencia y con sus manos, recompusieron el maltrecho cuerpo y lo dejaron listo hasta la siguiente ITV, y especialmente a una persona que desgraciadamente ya no esta con nosotros, compañero en la última etapa de mi estancia en el hospital, su corazón no tuvo la fuerza que el mio, pero los momentos que compartimos me dejó grabada su enorme vitalidad, su sabiduría, y el aplomo con que afrontaba lo que el sabía que era una batalla que dudosamente iba a ganar, precisamente por su condición de médico. A él, a Carlos Rendueles le debo este agradecimiento, y las cosas que realize las hare un poco en su memoria. Gracias, Carlos, donde estes.
Este es un relato sacado de su blog donde se ve la enorme sensibilidad de este hombre cuando se reencuentra con su perro, despues de una anterior estancia en el hospital:
Hacía más de dos meses que no te veía. Ni siquiera pude verte desde lejos.Durante todo ese tiempo fue imposible. No pude tenerte a mi lado.Debo reconocer que toda la culpa fue mía.Estuve ausente durante todo ese tiempo, en los muchos y amplios términos que pueda tener la palabra “ausente”.Fue mucho tiempo sin percibir tu presencia junto a mí. Sin notar tu dulce mirada fija en la mía. Sin poder acariciarte. Sin sentir el calor que emanaba tu cuerpo cuando dormías a mi lado.
Te eché de menos. Mucho. Temí no volver a verte.
Puedo decirte que para mí eres hermoso. Pero no solo me gustas por tu aspecto externo. Tu manera de comportarte, tu forma de ser, cariñoso y noble, hace que te quiera aún más si cabe.
Por eso, cuando volvimos a vernos, cuando sentí y vi tu reacción de cariño que rayaba en la locura...
Lloré de alegría. Lloré por dentro como pocas veces recuerdo en mi vida.
Te abracé con todas mis fuerzas, te acaricié y, con dificultad, te sujeté entre mis brazos, mientras intentaba disimular las lágrimas que luchaban por salir de mis emocionados ojos, en un intento de responder a tus demostraciones de cariño.
Mientras te abrazaba, pensé en aquel anciano que, con mirada triste, me pronosticó que serías el mejor
amigo que iba a tener en mi vida.